La lucha por la supervivencia de Turbo

perroTurbo el chihuahua parecía haber tenido un muy mal comienzo de vida, ya que nació sin sus dos patas delanteras debido a un defecto genético, por lo que estuvo a punto de ser sacrificado para evitarle sufrimiento.

Afortunadamente, gracias al gran corazón de los amantes de los animales y la inestimable colaboración de un grupo de veterinarios, Turbo ha podido tener otro destino. Ahora, con un poco de imaginación y el saber hacer de sus benefactores, a Turbo le quedan muchos años de vida por delante.

Este pequeño perrito malformado nació en Estados Unidos. Su madre pertenecía a una pareja en la que su madre ya había dado a luz a otro perro sin patas delanteras. Muchas clínicas veterinarias se mostraron incompetentes para tratar a un animal de estas características, hasta que la clínica veterinaria de Indianápolis con Amy Birk a la cabeza, le regresó la esperanza a Turbo.

perro sin patas

© Amy Birk

De un simple vistazo, Amy Birk supo que este chihuahua tenía una oportunidad de seguir viviendo, por lo que adoptó al cachorro en nombre de la clínica veterinaria, asegurando a la pareja que lo trajo que Turbo podría continuar con su vida y no se le practicaría la eutanasia.

Turbo era demasiado pequeño y joven para una silla de ruedas adaptada, por lo que el personal de la clínica tuvo que improvisar para permitirle el movimiento. Le construyeron un pequeño carro con ruedas, utilizando, entre otros, un arnés de hurón y ruedas de helicópteros Fisher Price (juguetes para niños), lo que permitió a Turbo hacer grandes progresos.

carrito para perros

© Ashley Looper

Más tarde, otra clínica veterinaria liderada por Ashley Looper adoptó a la pequeña bola de pelo para ofrecerle una vida más bella. Turbo fue creciendo y los diseños de sus sillas eran cada vez más creativos. Cada día, ganaba más popularidad entre el público en general. Su historia tocó a muchas personas y llegó a los oídos del gerente de una empresa de impresión en 3D, Marcos Deadrick, quien envió al perro dos carros para su movimiento para ayudarle con un máximo confort. Por ahora, Turbo no ha terminado de crecer y todavía sigue recibiendo nuevos carros para hacerle un poco más feliz su vida.


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